Retribución a los donantes
La demanda mundial total de plasma por parte de las compañías fraccionadoras (compañías farmacéuticas que fabrican tratamientos con proteínas plasmáticas a partir del plasma humano) supera los 20 millones de litros. La cantidad que se recolecta por plasmaféresis en centros de recolección regulados por el gobierno en los Estados Unidos apenas alcanza los 11 millones de litros, que provienen de más de 15 millones de donaciones. La cantidad restante de litros de plasma que se utiliza para fabricar tratamientos con proteínas plasmáticas se obtiene de donaciones de sangre entera realizadas en hospitales y bancos de sangre comunitarios o de la Cruz Roja.
La donación de plasma requiere tiempo y es un compromiso. Para garantizar que la provisión de plasma sea segura y adecuada, la industria creó un sistema de retribución a los donantes, que reconoce el importante compromiso de dedicar el tiempo y el esfuerzo necesarios para donar plasma. Si la industria no retribuyera a los donantes, los fabricantes no podrían obtener la cantidad de plasma necesaria para producir los tratamientos para salvar vidas que los pacientes necesitan en todo el mundo. Por eso, la retribución a los donantes es una cuestión de necesidad. Cada establecimiento de recolección de plasma determina su propia estructura para la retribución.