¿Quiénes necesitan plasma?
Los tratamientos con proteínas plasmáticas ayudan a personas de todas las edades a luchar contra enfermedades crónicas que a menudo tienen origen genético, como la hemofilia, las inmunodeficiencias primarias, la deficiencia de alfa-1 antitripsina y otros trastornos raros y graves de tipo neurológico y autoinmune. Las proteínas plasmáticas, que son eficaces para el tratamiento de estos diversos trastornos, se separan del plasma mediante una serie de métodos de purificación establecidos, como la precipitación, el centrifugado, la separación y el filtrado. Durante el proceso de fabricación de medicamentos para salvar vidas, todos los tratamientos con proteínas plasmáticas se someten a pasos de extracción o inactivación de virus, que son eficaces para la eliminación de agentes infecciosos transmitidos a través de la sangre. Por su alta complejidad, este proceso de producción demanda una considerable inversión en equipos, capacitación y control de calidad. Desde la donación inicial del plasma hasta la finalización de la producción del tratamiento, transcurren entre siete y nueve meses, aproximadamente.
Con el plasma, se fabrican tratamientos que permiten salvar las vidas de pacientes que tienen alguna de estas afecciones:
- Trastornos hemorrágicos
- Inmunodeficiencias
- Trastornos pulmonares genéticos
- Quemaduras
- Shocks
- Traumatismos
- Cirugías importantes
- Incompatibilidad de factor Rh
- Insuficiencias cardiopulmonares
- Recepción de trasplantes
- VIH pediátrico
- Hepatitis
- Afecciones hepáticas graves
- Mordeduras de animales (prevención de la rabia)